Plantearse esa Mejor Venezuela a la que tanto aspiran millones de venezolanos sin considerar, estudiar y comprender seriamente el tema petrolero es una inmensa irresponsabilidad. La industria petrolera ha sido y seguirá siendo motor de desarrollo de nuestro país y una palanca fundamental para su bienestar y progreso.

Estamos convencidos de que hay que dejar atrás definitivamente esa consigna negativa de que el petróleo es una maldición. Por el contrario, ser el país con las mayores reservas de petróleo del mundo es una gran bendición, si se aprovechan y desarrollan de manera responsable para las generaciones futuras.

Los venezolanos tenemos una relación incómoda con el petróleo. Es nuestro recurso más abundante y tenemos las mayores reservas del planeta. Sin embargo, el mal manejo del petróleo también ha conllevado a la corrupción política, generado ciclos inestables de auges y caídas, y creando una mentalidad rentista que distorsiona la relación entre los ciudadanos y el Estado.

Creemos que es tiempo de revertir este paradigma.

Cualquier agenda para revertir la devastación económica de Venezuela debe comenzar con el sector energético. Puede ofrecer una palanca poderosa para la recuperación y además preparar el camino para una Venezuela que sea económicamente diversa, socialmente estable y que permita a sus ciudadanos hacerse dueños de su futuro.

La reforma energética puede también ser el punto pivote para un nuevo contrato económico y social entre los venezolanos y su gobierno.

Necesitamos una nueva estrategia energética para la Venezuela de los próximos 50 años, en lugar de continuar sufriendo los errores cometidos durante los últimos 50 años. Al implementar un nuevo marco para el desarrollo y el provecho de nuestros recursos energéticos, podemos romper el ciclo de dependencia, mal manejo y corrupción, mientras fomentamos una nueva relación de transparencia entre los ciudadanos y el gobierno.

El plan que proponemos, Venezuela Energética, busca invitar a un amplio debate nacional sobre el futuro de la nación y el rol que tendrá el sector energético en él. Venezuela Energética tiene cuatro pilares estratégicos que ofrecen un camino hacia un nuevo acuerdo nacional entre los venezolanos sobre la futura política energética:

1.- Maximizar la producción petrolera y gasífera.

2.- Democratizar el petróleo.

3.- Diversificar la economía a partir del petróleo.

4.- Transición hacia energías renovables.